miércoles, 29 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

Las mujeres son fáciles de entender; sólo basta con tener un poco de inteligencia.

Refutan la teoría del asteroide que acabó con los dinosaurios

La famosa teoría del cráter Chicxulub (Península del Yucatán, México), originado por un enorme asteroide que supuestamente provocó la extinción de los dinosaurios y del 65% de todas las especies existentes hace 65 millones de años, acaba de ser puesta en entredicho por una nueva investigación realizada por científicos estadounidenses y suizos. Los datos estratigráficos del estudio,  indican que el asteroide no fue lo que provocó la extinción de los dinosaurios.

La investigación dirigida por Gerta Keller, de la Universidad de Princeton en Nueva Jersey (EE UU), y por Thierry Adatte, de la

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Universidad de Lausanne (Suiza), presenta pruebas halladas en México que sugieren que el impacto de Chicxulub tuvo lugar hasta 300.000 años antes que el límite Cretáceo-Terciario (K-T), considerado hasta ahora como referencia para explicar la extinción de los dinosaurios.

El cráter, descubierto en 1978 en el norte de la Península de Yucatán, mide unos 180 kilómetros y fue originado por el descomunal impacto de una masa extraterrestre. Cuando se descubrieron los anillos que el impacto provocó justo por debajo del límite K-T, el cráter se identificó como una prueba irrefutable del origen de la extinción masiva de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Debido al impacto, además desaparecieron infinidad de especies de animales y plantas, según la teoría más aceptada.

Sin embargo, “Keller y su grupo de científicos reúnen sin cesar información estratigráfica que apoya una nueva teoría sobre el impacto de Chicxulub y la extinción masiva al final del Cretáceo”, afirma H. Richard Lane, director de programa de la División de Ciencias de la Tierra de la National Science Foundation de EE UU, que avala la investigación. “Es posible que, después de todo, no estén relacionados”, añade.

Con la información recogida en El Peñón y otras localidades de México, Keller declara: “Sabemos que se depositaron de cuatro a nueve metros de sedimentos a una velocidad de entre dos y tres centímetros por cada 1.000 años tras el impacto, y el nivel en el que se produjo la extinción masiva se puede ver en los sedimentos ubicados por encima de este intervalo”.

Los defensores de la teoría del impacto de Chicxulub sugieren que el cráter del impacto y la extinción masiva aparecen alejados en el registro de sedimentos “debido al seísmo o tsunami que originó el impacto del asteroide”. Pero según Keller, “el problema que presenta la interpretación del tsunami es que esta capa de sedimentos no se depositó durante horas o días debido a un tsunami, sino durante un periodo de tiempo muy extenso”.

En la investigación descubrieron que los sedimentos que separan ambos eventos son característicos de una sedimentación normal, con orificios creados por las criaturas que colonizaron el océano, la erosión y el desplazamiento de los sedimentos, sin indicios de una alteración estructural. Los científicos también descubrieron pruebas que indican que la colisión de Chicxulub no produjo el supuesto impacto dramático sobre la diversidad de las especies.

En un punto de El Peñón, los investigadores encontraron 52 especies presentes en los sedimentos situados por debajo de la capa del anillo que creó el impacto, y las 52 especies siguen presentes en las capas situadas por encima del anillo. “Descubrimos que no se extinguió ni una sola especie debido al impacto de Chicxulub”, declara Keller.

Según la científica, esta conclusión no tiene por qué considerarse sorprendente, puesto que “ninguna extinción masiva está relacionada con ningún impacto y no se conoce ningún otro gran cráter que haya originado semejante extinción”.

Keller sugiere que es posible que las erupciones volcánicas de las Trampas de Decán, en India, fueran las responsables de la extinción, ya que las inmensas cantidades de polvo y gases que se expulsaron pudieron haber bloqueado la luz del sol provocando un efecto invernadero considerable.

martes, 28 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

Cuando la muerte llegó, él ya no estaba.

Los Protocolos de los sabios de Sión: ¿existió una conjura judeo – masónica?

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“Los Protocolos de los sabios de Sión” fueron publicados en 1905 en Rusia. El autor era Sergei Alexandrovich Nilus (1862-1930). Eran un apéndice en la segunda edición de un libro de Nilus titulado “Lo Grande en lo Pequeño” (Великое в Малом). Nilus explicó que “Los Protocolos” eran auténticos, asegurando que él sólo los había traducido. Para darle más autenticidad a “Los Protocolos”, se solía relacionar el documento con el acta secreta del Primer Congreso Sionista convocado en Basilea los días 29, 30 y 31 de agosto de 1897 por Theodor Herzl. El movimiento sionista fundado por Herzl pretendía comprar tierras en Israel que, por aquel entonces, estaba bajo control del Imperio Otomano con el nombre de Palestina. Las resoluciones tomadas en el congreso fueron la creación de la Organización Sionista Mundial y la creación de un fondo para comprar las tierras en Israel.

“Los Protocolos” se estructuran como las actas de 24 sesiones llevadas a cabo por los Sabios de Sión, en las que se muestra a un posible líder judío hablando en primera persona en el que arenga a los judíos para que conspiren para controlar todos los gobiernos del mundo, destruir la civilización cristiana y convertirse en amos de la tierra. “Los Protocolos” enumeran las tácticas que se debían emplear para alcanzar dichos objetivos, entre las que estaba el uso de la francmasonería o la creación del parlamentarismo liberal para confundir a los ciudadanos de las naciones cristianas. Esta era la base de la famosa conjura judeo-masónica La idea de una conjura judía había estado presente en Europa desde la Edad Media, aunque esta era la primera vez que se otorgaba a una organización el carácter de conspiradora a nivel mundial.

Un protocolo de tales características debería estar configurado como el acta de una sesión de tal organización, con multitud de detalles sobre los partícipes y el turno de intervenciones y las horas exactas de dichas intervenciones. Sin embargo, el documento no es más que un monólogo firmado por los representantes de Sión del Grado 33. Pero nunca se ha demostrado la existencia de tales representantes de Sión ni de organización alguna conocida como Sabios de Sión o Ancianos de Sión.

Tras la publicación de “Los Protocolos”, el texto fue utilizado en la Rusia Imperial para fomentar el odio hacia los judíos. Se dice que uno de los objetivos de dicha utilización era socavar el prestigio del Conde Witte, ministro judío del régimen del Zar, que pretendía introducir en Rusia el sistema monetario del patrón-oro para acercarse más a las potencias occidentales y atraer inversión extranjera de Francia y Reino Unido principalmente. Esto al parecer no gustaba a varios sectores antisemitas y germanófilos de las altas esferas rusas que no veían con buenos ojos una medida que mejoraría las condiciones de los comerciantes rusos de las ciudades más cosmopolitas como San Petersburgo, que casualmente tenía en sí una importante comunidad judía.

En 1921 Philip Graves, un miembro de la redacción del diario Times de Londres, encontró en Estambul una copia de un libro en francés titulado “Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu”. El libro, de Maurice Joly, estaba datado en 1858 y consistía en un diálogo entre Montesquieu y Maquiavelo, en el que el primero atacaba a Napoleón III mientras Maquiavelo hacía de abogado del diablo. Graves comparó “Los Protocolos” con el libro y se dio cuenta que había párrafos enteros copiados literalmente. En realidad lo que había hecho Nilus era adaptar el diálogo para convertirlo en un monólogo, cambiando la figura de Napoleón III por una conspiración judeo-masónica.

El movimiento antisemita, sin embargo, continúa afirmando que “Los Protocolos” son auténticos. El propio Hitler los usó como justificación para su política contra los judíos, inspirando ciertos comentarios que realizó en “Mein Kampf”. Henry Ford también pareció haber considerado ciertos “Los Protocolos”, financiando proyectos que se encargaban de advertir al mundo del peligro judío. Aunque Ford aclaró posteriormente su antipatía por el régimen de Hitler a pesar de que éste utilizó las publicaciones de Ford como justificación a algunas de sus políticas.

Hoy en día, además de los movimientos de ultraderecha, está siendo usado por los movimientos islámicos antisemitas para justificar sus acciones contra los ciudadanos de Israel en nombre de la autodefensa ante un supuesto plan judío de conquistar el mundo y destruir el Islam. A pesar de todos los que apoyan la veracidad de “Los Protocolos”, se considera uno de los mayores fraudes literarios de todos los tiempos.

lunes, 27 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante.

La casa de las siete chimeneas

 

HPIM2674 No hay casa más misteriosa en Madrid que la llamada Casa de las Siete Chimeneas (hoy, sede del Ministerio de Cultura), ya que bajo su techo rondan dos leyendas en las que el único protagonista es el amor.

Este edificio, levantado en 1577 se cree que por Juan Herrera (aunque otras versiones apuntan como arquitecto a Andrés Lurano), sirvió como nido de amor al capitán Zapata y a su esposa Elena, hija de un caballero a las órdenes del rey. Su felicidad fue fugaz: al poco tiempo de contraer matrimonio, Zapata cae en la guerra de Flandes. Después, Elena aparece muerta en su dormitorio (jamás se esclarecieron las causas de su muerte) y su cadáver se esfuma. En los mentideros de la Corte no se habla de otra cosa y todo el pueblo asegura haber visto el fantasma de una mujer caminando entre las siete chimeneas que coronan el tejado de este palacete. Después de recorrer todo el alero se arrodilla, se da golpes en el pecho y desaparece.

Pasados los años, esta casa sería el hogar de un viejo acaudalado y su joven esposa de conveniencia, pero la relación se truncó cuando la misma noche de bodas la joven se quitó la vida. A partir de entonces, se dice que todas las noches su fantasma pasea por el sótano de la casa, tintineando unas monedas que el propio rey le regaló como arras para su desposorio; y es que esta mujer también fue amante de Felipe II.

Esta es una leyenda más recogida por la red, de este Madrid insólito, seguramente perteneciente a Jesús Callejo. Pero indagando por la red y en algunos libros de Madrid se recoge que esta casa fue vivienda de Esquilache. D. Leopoldo de Gregorio, Marques de Esquilache, era la persona mas influyente en épocas de Carlos III, era el que llevaba la hacienda y participaba en todo tipo de decisiones siendo las de este las mas tajantes, los impuestos eran cada vez mas elevados y encima, hace que los madrileños tengan que vestir como el quiera, ya que prohibió la capa y el sombrero de ala ancha muy de moda por esas épocas, su escusa fue decir que bajo la capa se podían esconder armas y el sombrero de ala ancha por ocultar el rostro.

En realidad por esas épocas las reyertas por las mujeres de mal vivir y el vino eran muy típicas, había buenos mesones por la zona de esta señorial casa, y los jóvenes madrileños eran hábiles con la espada.

En 1766 el pueblo salía crispado a la calle para que cesaran ya los continuos abusos del Marqués de Esquilache y se a uno de los primeros sitios donde fueron fue a su casa, siendo esta la situada en la Plaza del Rey, con fachada en la Calle de las Infantas, llamada por las siete chimeneas que la presiden “La casa de las siete chimeneas”. Uno de los mayordomos que vigilaban la casa, impuso gran resistencia al pueblo exaltado, pero esto siendo más consiguió tirar la puerta, este al intentar atacar a la furia humana fue muerto tanto por disparos como por diversos profundos cortes. El resto de servicio no dudo en obedecer al pueblo y no sucedió nada más ya que Esquilache no se encontraba allí. Este al final se tuvo que ir al exilio obligado. También hay quien cuenta que ha visto a un mayordomo paseando por los pasillos que se encuentran cerca de la puerta de entrada.

domingo, 26 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

Todos nuestros enemigos son mortales.

Notas sobre la Francmasonería

 

Mason-emb Francmasonería o masonería es una organización autodenominada como de carácter iniciático, filantrópico y filosófico. Sus miembros y simpatizantes sostienen que tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano. Los masones, tanto hombres como mujeres, se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada "Gran Logia", "Gran Oriente" y/o "Gran Priorato".

Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o "especulativa" ha sido descrita a menudo como un sistema particular de moral ilustrada por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno.

La historia institucional de la masonería presenta numerosas disidencias, cuyas principales causas, con importantes matices y derivaciones, están relacionadas con la admisión de la mujer en la masonería, la cuestión de las creencias religiosas o metafísicas, la naturaleza de los temas tratados o la forma de trabajar de las logias, así como con las bases sobre las que se fundamenta la regularidad masónica. La existencia de distintos puntos de vista sobre estos y otros temas ha dado lugar al desarrollo de distintas ramas o corrientes masónicas, que a menudo no se reconocen entre ellas.

Orígenes

Una de las leyendas más importantes de la Francmasonería atribuye a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén, la fundación de la orden masónica. Algunos textos retrotraen el origen de la masonería a épocas de aún mayor antigüedad, llegando a considerar como fundadores a distintas figuras bíblicas como Tubalcaín, Moisés, Noé o el mismísimo Adán. Más realistas, pero todavía en el ámbito de lo mítico o de lo pseudohistórico, diversos autores han atribuido este origen a los constructores de las pirámides en el antiguo Egipto, a los Collegia Fabrorum romanos, a la orden de los Templarios, la de los Rosacruces o a los humanistas del Renacimiento.

Es comúnmente aceptado que la Francmasonería moderna procede de los gremios de constructores medievales de castillos y catedrales, que evolucionaron hacia comunidades de tipo especulativo e intelectual, conservando parte de sus antiguos ritos y símbolos. Este proceso, que pudo iniciarse en distintos momentos y lugares, culminó a principios del siglo XVIII.

Los constructores o albañiles medievales, denominados masones, disponían de lugares de reunión y cobijo, denominados logias, situados normalmente en las inmediaciones de las obras. Era común a los gremios profesionales de la época el dotarse de reglamentos y normas de conducta de régimen interior. Solían también seguir un modelo ritualizado para dar a sus miembros acceso a ciertos conocimientos o al ejercicio de determinadas funciones. Los masones destacaron especialmente en estos aspectos.

Los gremios de constructores, albañiles y arquitectos son mencionados en varios de los más antiguos códigos de leyes, incluido el de Hammurabi (1692 a.d.C.). Pero suele considerarse que el primer código regulador específicamente masónico fue el que el rey Athelstan de Inglaterra dio a estas corporaciones en el año 926, las denominadas Constituciones de York. Este manuscrito se perdió en el siglo XV y fue reescrito de memoria por los que lo conocían. Por este motivo, la Carta o Estatutos de Bolonia, redactados en 1248, son el documento masónico original más antiguo que se conoce. Trata de aspectos jurídicos, administrativos y de usos y costumbres del gremio. Le siguen en antigüedad otros documentos, como el Poema Regius o manuscrito Halliwell (1390), el Manuscrito Cooke (1410), el Manuscrito de Estrasburgo (1459), los Estatutos de Ratisbona (1459), los de Schaw (1598), los de Absolion (1668) y el Sloane (1700). Todos estos manuscritos se refieren a la masonería "operativa" o gremial, de la que especifican, sobre todo, las reglas del "oficio”, y los historiadores suelen referirse a ellas en un sentido genérico como "constituciones góticas".

Respecto a los rituales masónicos, el primer documento de relevancia del que disponen los historiadores se refiere a una de estas organizaciones de la construcción que es particular de Francia, el Compañerismo Compagnonnage, y data de 1655. Sin embargo, ya desde 1630 aparecen distintos documentos que aluden a los usos rituales de la masonería escocesa. El ritual masónico completo más antiguo que se conoce es el manuscrito denominado Archivos de Edimburgo, que data de 1696.

Con la evolución de la sociedad y las transformaciones económicas, la mayoría de las logias de la masonería operativa dejaron poco a poco de ejecutar obras materiales, transformándose en organizaciones fraternales, pero conservando, en parte, sus usos y costumbres tradicionales. La Francmasonería especulativa es el producto de esta transformación. Desde el siglo XVII, algunas logias de masones operativos comenzaron a recibir como miembros a personas ajenas al oficio, generalmente clientes, nobles o benefactores. El perfil de estos masones aceptados solía ser el de intelectuales humanistas, interesados por la antigüedad, el hermetismo, las ciencias experimentales nacientes, etc. Las logias de este tipo se convirtieron en un espacio de librepensamiento y especulación filosófica. Si se trata de una transformación radical o progresiva, es algo que los historiadores se cuestionan hoy en día. En cualquier caso, al menos en Escocia, el vínculo orgánico entre la antigua masonería y la nueva parece incontestable. Las logias «no operativas» se hacen cada vez más numerosas en Escocia, Inglaterra e Irlanda.

El 24 de junio de 1717, cuatro logias londinenses que llevaban el nombre de las tabernas en que realizaban sus encuentros (La Corona, El Ganso y la Parrilla, El Manzano y El Racimo y la Jarra), se reunieron para formar una agrupación común. Denominaron a la nueva organización Gran Logia de Londres y de Westminster, y su primer Gran Maestro fue Anthony Sayer. La creación de esta nueva institución supuso un salto significativo en la organización de la Masonería, que trascendió así del ámbito logial. Formada en parte por miembros de la Royal Society próximos a Isaac Newton, la nueva Gran Logia se dotó en 1723 de una Constitución redactada por dos pastores protestantes: Jean Theóphile Désagulliers y James Anderson, quien, como compilador, dio nombre a las que se conocen como Constituciones de Anderson. Más allá de las diferentes interpretaciones que se dan sobre el alcance de elementos concretos del texto de las Constituciones, la mayoría de los autores coinciden en destacar el espíritu de tolerancia y no sectarismo que anima el conjunto, destacando su deseo de presentar a la masonería como un "centro de unión" entre todos los hombres, cualesquiera que sean las razas, opiniones y creencias que los distingan.

El ritual practicado por la primera Gran Logia, aunque enriquecido y desarrollado, era perfectamente conforme a los usos escoceses "sobre todos los puntos de la Masonería", tal como lo atestigua el acta de la visita de Désaguliers a la logia Mary´s Chapel el 24 de agosto de 1721. Los rituales de esta primera Gran Logia se conocen por una obra publicada en 1730, La Masonería Diseccionada (Masonry Dissected), que los reveló al público, produciendo gran escándalo entre los hermanos.

Pese a que la creación de la Gran Logia de Londres generó reacciones contrarias por parte de algunos sectores de la masonería operativa inglesa, el nuevo modelo masónico se extendió rápidamente por Europa y América con la creación, en los años siguientes, de la Gran Logia de Irlanda en 1725, la primera Gran Logia de Francia entre 1726 y 1730, la Gran Logia Provincial de Pensylvania en 1731, la Gran Logia Provincial de Massachussets en 1733 y la Gran Logia de Escocia en 1736.

Dos principales corrientes

La regularidad es un concepto tan importante como debatido en el seno de la Francmasonería. En base a él, las Obediencias masónicas establecen acuerdos de mutuo reconocimiento y relación entre ellas. En general, se habla de Masonería Regular para referirse a la que se atiene a una serie de reglas tradicionales. Sin embargo, existe discrepancia sobre cuáles de estas normas son las realmente importantes y cuáles no, lo que da lugar a la división de la Masonería mundial en dos corrientes principales, a las que se puede añadir un cierto número logias y de pequeñas obediencias no adscritas a ninguna de las dos.

Las condiciones aceptadas por las dos corrientes principales para reconocer la regularidad de una Obediencia masónica son:

  • Que posea una legitimidad de origen; esto es, que su constitución haya sido auspiciada por alguna otra organización masónica regular. En este sentido, suele considerarse que la regularidad inicial emana de la antigua Gran Logia de Londres y Westminster.
  • El respeto a los valores y principios capitales establecidos en los documentos fundacionales, en concreto las llamadas Constituciones de Anderson, publicadas en 1723.

Las dos corrientes discrepan en varios puntos importantes, que afectan incluso a sus respectivas denominaciones. Ambas corrientes suelen ser conocidas, respectivamente, como regular, una de ellas, y como liberal o adogmática, la otra. Sin embargo, los representantes de la segunda mantienen que su corriente es también plenamente regular, mientras que los de la primera argumentan que la suya es asimismo esencialmente liberal y adogmática. Es imposible establecer un criterio objetivo sobre este tema. Quizá, lo que se puede afirmar es que las diferentes corrientes masónicas no se consideran identificadas con términos como irregular o dogmática. Finalmente, las logias que no se adscriben a los criterios de ninguna de las dos principales corrientes suelen ser denominadas salvajes, si bien ellas prefieren referirse a sí mismas como bajo la bóveda celeste.

Las características de las dos principales corrientes son, en resumen, las siguientes:

1 - La corriente que se denomina regular está encabezada por la Gran Logia Unida de Inglaterra y a ella se adscriben las principales obediencias, por lo que a número de miembros se refiere, de las Islas Británicas, Estados Unidos, los países de la Commonwealth, Iberoamérica y parte de Europa continental, incluida España. Basándose en su interpretación de la tradición masónica y, en particular, de las Constituciones de Anderson, las Obediencias y Logias de esta línea establecen los siguientes criterios de regularidad:

· La creencia en Dios o en un Ser Supremo, que puede ser entendido como un principio no dogmático, como un requisito imprescindible a sus miembros.

· Los juramentos deben realizarse sobre el llamado Volumen de la Ley Sagrada, generalmente la Biblia u otro libro considerado sagrado o símbolo de lo trascendente por el que realiza el juramento. La presencia de este Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás son imprescindibles en la Logia.

· No se reconoce la iniciación masónica femenina ni se acepta el contacto masónico con las Logias que admitan a mujeres entre sus miembros.

· Están expresamente prohibidas las discusiones sobre política y religión, así como el posicionamiento institucional sobre estos aspectos.

2 - La corriente que se denomina liberal o adogmática tiene su principal exponente mundial en el Gran Oriente de Francia. Es la principal corriente, por lo que a número de miembros se refiere, en Francia, África francófona y algunos países de Europa continental, y a ella se adscriben muchas obediencias en todo el mundo, en especial en Iberoamérica y Europa continental, incluyendo, en particular, a las Obediencias femeninas y mixtas. No se basa en un estándar de regularidad establecido, sino que mantiene como referente el reconocimiento compartido de unos valores, modelos rituales y organizativos que, por tradición, se consideran esencialmente masónicos. Por este motivo, presenta una mayor variedad de formas concretas de organización, cuyas principales características, que no tienen que darse simultáneamente, son:

· El principio de libertad absoluta de conciencia. Admite entre sus miembros tanto a creyentes como a ateos y los juramentos pueden realizarse, según las Logias, sobre el Libro de la Ley (las Constituciones de la Orden) o sobre el Volumen de la Ley Sagrada, en ambos casos junto a la Escuadra y el Compás.

· El reconocimiento del carácter regular de la iniciación femenina. Las Obediencias pueden ser masculinas, mixtas o femeninas.

· El debate de las ideas y la participación social. Las logias debaten libremente incluso sobre cuestiones relacionadas con la religión o la política, llegando, en determinadas ocasiones, a posicionarse institucionalmente sobre cuestiones relacionadas con esos aspectos.

Gran Arquitecto del Universo

El Gran Arquitecto del Universo, expresado habitualmente con el acrónimo GADU, es un símbolo tradicional en masonería cuyo contenido, interpretación y relevancia varían según la corriente masónica de que se trate.

Para la corriente que generalmente se denomina regular, el GADU representa al Ser Supremo, un principio masónico cuya creencia e invocación en la práctica del rito son imprescindibles. Para la corriente que suele denominarse liberal o adogmática, establecer la condición de la creencia en un Ser Supremo supone limitar la libertad de conciencia de sus miembros, por lo que ni la creencia en el GADU ni su invocación son preceptivas.

Los masones, como individuos, son en todo caso libres de darle el contenido que mejor se ajuste a sus creencias. Como todos los símbolos, proporciona un marco, pero su interpretación concreta corresponde a cada cual.

Muchos francmasones consideran que el símbolo GADU es igual al Dios creador que determina a su voluntad los planes de la existencia. Para otros muchos simboliza la idea de un Principio Creador que está en el origen del Universo, cuya naturaleza es indefinible. Hay por último masones que, prescindiendo de cualquier enfoque trascendente, identifican al GADU con la sublimación del ideal masónico o que lo interpretan desde una perspectiva panteísta o naturalista.

sábado, 25 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

Si algún día te sientes pequeño, inútil ultrajado y deprimido, recuerda que un día fuiste el espermatozoide mas rápido y victorioso de tu grupo.

Apuntes sobre El Chupacabras

 

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Puede parecer risible que me refiera a este tema, tan trivializado que se tiende a pensar en una creación periodística para cubrir los meses de verano, habitualmente escasos de noticias. Pero si se mira con seriedad el tema, y dejando atrás las canciones con el nombre del supuesto animal, las recetas de cocina e inclusive el mismo nombre, chistoso de por sí, veremos un fenómeno que quizás de jocoso no tenga mucho.

Si bien para algunos autores, la historia del chupacabras no es moderna y se remite a fechas tan lejanas como lo es el año 800 a. C., la verdad es que esos datos no son del todo confiables, aunque sí dignos de tomar en cuenta. Por ejemplo, hay datos sobre apariciones monstruosas atribuibles al mismo ente que hoy conocemos como "chupacabras" en China ("Then Kiang"), Mongolia ("Prakhestolek"), Escocia ("The Diabolic Murderer"), India ("Azra-Brahyana"), EEUU ("Devouring chikens"), etc. Aún así, consideraremos sólo la fenomenología actual. A grandes rasgos, la historia es la siguiente: En Puerto Rico comenzaron a aparecer animales de granja muertos, pero con una característica que hacía de estas muertes algo distinto: los cadáveres no tenían sangre, la que parecía haber sido extraída por un orificio por medio de una jeringa. Las autoridades achacaron las muertes a perros salvajes que, por hambre, habrían bajado a los valles para alimentarse. Será interesante ver que esta explicación se repetirá en México, España, Estados Unidos y todos los países hasta donde luego se extenderían los casos. Se afirma, además, que los animales atacados, pero que no murieron, dejan de producir leche, lana, o lo que les corresponda producir, y parecen agonizar lentamente.

Además de cabras hay un amplio porcentaje de vacas, caballos, cerdos y gallinas afectadas. Y al parecer todas con la misma característica. Luego vendrían las acusaciones de personas que habrían recibido ataques de chupacabras. Incluso una mujer lo acusó de ser el padre de su hijo que venía en camino. Sin comentarios.

Hasta aquí todo es poco creíble, más aún si se suma la opinión de veterinarios que aseguran que los animales no estaban del todo desangrados y que las muertes eran fácilmente atribuibles a animales comunes y corrientes.

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Para explicar este fenómeno, han surgido las más variadas teorías:

a) Es un murciélago gigante: Muchos testigos lo describen como un gran murciélago, pero con el hocico largo, como los osos hormigueros. Además de eso, al sentirse atacado, el ser abre sus alas y vuela a las copas de los árboles. A esto se agrega que se le ha visto volar con dirección a los cerros, en donde abundan las cuevas que cuentan por miles los murciélagos que anidan en sus techos. Incluso el Instituto Massachusetts se hizo parte de la explicación, y un decano de la asociación, Roger Schultz, explicó que cada "cinco o seis generaciones, los grandes murciélagos procrean animales un poco más grande que los anteriores. En museos de Washington hay animales de estos disecados con alas cuya envergadura supera los dos metros". También las formas de sus alas recuerdan asombrosamente a las de los murciélagos. Si agregamos que es nocturno y la forma de volar descrita por los testigos, tenemos demasiadas similitudes. Pero como siempre, tenía que haber una diferencia: Su pico o trompa demasiado largo.

b) Es un extraterrestre: Esta idea se basa en que muchas veces el chupacabras aparece durante las oleadas ovni. Su proposición es la siguiente: En una de las visitas de los ET a Puerto Rico, dejaron al chupacabras, que es un animal de otra galaxia. Como los aliens estudian nuestras reacciones sicológicas ante determinados estímulos, con las fechorías de su "mascota" tenían mucho qué investigar. También se cree que los alienígenas los usan para obtener sangre con fines desconocidos.

c) Es un experimento científico que se escapó: Esta explicación trata de darle un toque más racional a la situación, y dice que, así como los científicos crearon el SIDA, el ébola y la bacteria asesina (todas afirmaciones bastante dudosas), en una de sus investigaciones pro manipulación biológica, crearon al chupacabras, tras cruzar una serie de animales distintos. Otros afirman que una musaraña copuló con un murciélago enjaulado. Luego, la musaraña dio a luz (fuera de la jaula) al chupacabras, idea totalmente improcedente, por razones obvias. Por último, afirmaron otros que científicos estadounidenses crearon al chupacabras en Puerto Rico, utilizando murciélagos y otros animales de la isla, pero que luego se les escapó, con las consecuencias conocidas.

d) Es una mutación (aberración natural): Algunos creen que el chupacabras es una mutación o un capricho de la naturaleza (así como también nacen corderos con 5 patas o pollos con dos cabezas), sólo que el chupacabras habría logrado reproducirse y formar una nueva especie. Por su parte, otros afirman que este ente es el producto de un largo proceso evolutivo. Desgraciadamente para los que sustentan esta hipótesis, no hay nada que la compruebe.

e) Es un demonio: Afirman algunos que el chupacabras es un demonio enviado en castigo a nuestros malos procederes, y ven en él el cumplimiento de mensajes aparecidos en la Biblia.

f) Es un engendro producto de la contaminación: Muchos grupos ecologistas de América han difundido la idea de que el chupacabras es la consecuencia de la contaminación producida por los agentes venenosos que el hombre ha depositado en la Tierra. Otros piensan que las radiaciones nucleares han tenido como consecuencia que animales como la comadreja, el murciélago o la musaraña hayan mutado, convirtiéndose en el que hoy conocemos como chupacabras.

g) Por último, en Puerto Rico ha aparecido la idea de que el chupacabras es un animal que mutó tras una eliminación masiva, realizada en ese país, de medicamentos con agentes cancerígenos, los que fueron desechados por medio de los alcantarillados.

h) Son satánicos, narcosatánicos o terroristas: Muchas personas han postulado la idea de que el supuesto chupacabras no es más que un grupo de seres humanos, en este caso satánicos o terroristas, que para realizar sus rituales o amedrentar a la población, han estado eliminando animales.

i) Pero de entre todas las teorías que hay acerca del origen de este "ente", la que más nos atañe a nosotros es aquella que dice que todo este cuento no sería más que una invención de los políticos portorriqueños, apoyados por Estados Unidos, era que no, para mantener a la gente preocupada de otras cosas menos trascendentes y lograr así que se despreocuparan de sus verdaderos problemas.

Puede ser también que tras el chupacabras se oculte una red de tráfico de órganos animales o de estudios biológicos que van más allá de lo permitido, por parte de importantes gobiernos mundiales. Sólo así se entendería la "creación" de un ente extraterrestre como excusa, ya que de todas formas resulta mejor pensar que un et nos está engañando a todos a creer que los gobiernos que nos cuidan nos engañan sin asco.

¿CÓMO ES EL CHUPACABRAS?

El chupacabras ha sido descrito de diversas manera. Pero de entre las notables diferencias, se ha logrado formar un "chupacabras tipo", que reúne las características que todos dicen haberle observado:

- El chupacabras es un animal hematófago, por el hecho de matar animales y sólo extraerles la sangre. No se han reportado casos en los cuales la víctima, además de haber perdido sangre, haya sido consumido.

-Puede decirse que el chupacabras es un ente de inteligencia superior a la de los animales, pero inferior a la del hombre. Esto se comprobaría por el hecho de que no se deja ver con claridad, actúa de noche, sigilosamente, sin que sus víctimas se percaten, dejando un mínimo de huellas y demostrando una astucia poco común.
- Es un animal nocturno: sólo ha atacado de noche, por lo que se deduce que ése es su horario típico. Además, parece ser un animal adaptado a la oscuridad, ya que se movería bien en ella.

- Es sumamente fuerte: En cada matanza acaba con varios animales a la vez, sin importar el tamaño de la víctima. Los inmoviliza y masacra, sin posibilidad alguna de reacción en sus presas.

- Es un animal alado: queda esto patente en las descripciones de la mayoría de las personas que lo han visto: el chupacabras vuela, o al menos salta de manera espectacular. Además, tiene alas.

- También, debiera poseer al menos un gran colmillo o tubo, mediante el cual extrae la sangre de sus víctimas.

-Su voracidad no tiene límite, si notamos que sólo un chupacabras sería capaz de acabar con varios animales. Por lo mismo, el desarrollo de su aparato digestivo debiera ser impresionante. Para poder digerir tal cantidad de sangre, hay que tener ciertas características, las que este animal debiera poseer.

-Tiene garras, algo que queda demostrado en sus víctimas, las que habitualmente quedan rasguñadas. Además, rompe con las uñas las rejas que lo separan de sus presas. A esto agregamos que es un ente peludo.

viernes, 24 de abril de 2009

LA Atlántida y el zodíaco de Dendera

 

clip_image001Uno de los atractivos de Egipto es el desconocimiento que se tiene sobre él, aún después de más de cien años de intenso estudio. Y ello por referirnos a las investigaciones occidentales; no olvidemos que hace más de dos mil años el país del Nilo era asignatura obligada para los sabios de la Grecia clásica. Un ejemplo claro se encuentra en Déndera, un templo de neto corte ptolomaico.

Estamos ante uno de los templos más bellos de todo Egipto. En él abundan de modo abigarrado inscripciones y jeroglíficos, junto a enormes relieves y pinturas que no incluyen una sola palabra de texto. Esto es lo que ocurre con sus dos “zodíacos”, porque en Déndera no hubo uno, sino dos. El conocido y circular, que fue robado por Napoleón y llevado a Francia cortado en pedazos. Se contempla en el Museo del Louvre.

Este es un dibujo esquemático del mismo, en el que pueden apreciarse sus elementos con excepción del trozo en el que figura la diosa Hathor.

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El otro zodíaco, rectangular y menos conocido, está bellamente pintado con armoniosos colores, que aún se conservan, y ocupa una larga franja a todo lo largo del techo de la sala hipóstila.

En los zodíacos no hay nada de texto en ellos, tampoco en los originales. Nada, ni una sola frase.

Existen diversas interpretaciones sobre su contenido. En el Museo del Louvre te ofrecen una según la cual, el circular, era un calendario astronómico donde pueden leerse incluso predicciones de eclipses. Otros afirman que sólo es un grabado que contiene la clásica división zodiacal griega del universo.

Albert Slosman nace en 1925 y muere en 1981. Fue profesor de matemáticas, era experto en análisis informático, y participó en los programas de la NASA para el lanzamiento de los Pioneer sobre Júpiter y Saturno.

Slosman se sumergió en la exploración documental referida al hundimiento de un continente situado en el Atlántico, a la supervivencia de muchos de sus habitantes, al éxodo de éstos a través del Norte de África y a su posterior asentamiento en Egipto. Veamos cómo procedió en las pesquisas que lo llevarían a articular la teoría que para él era certeza.

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Comencemos con el significado del nombre jeroglífico del continente que hoy conocemos como la Atlántida a través de los textos de Platón.

En lenguaje jeroglífico, esta tierra desaparecida era conocida como Ahâ-Men-Ptah, o “Primogénito-Durmiente-de-Dios”, denominación que experimentó posteriormente una contracción en el conjunto de textos que conforman el denominado -impropiamente, según Slosman- Libro de los Muertos: El Amenta. El nombre, sin embargo, continuaba evocando el significado original de “País de los Muertos”, “País de los Bienaventurados”, y “País del Más Allá”.

Por su parte, los sucesivos monarcas de este continente fueron, tradicionalmente, los Ptah-Ahâ, cuyo significado, en la lengua jeroglífica, es el de “Primogénito-de-Dios” puesto que, en efecto, todos los reyes descendían por línea directa del primer Hijo de Dios, es decir, el Primogénito.

Siempre siguiendo la traducción e interpretación de Slosman, tendríamos que Ahâ se pronuncia Ahan y que Ptah también se escribe Phtah, de su fonetización en lengua griega, en la que la letra pi se convierte en phi (fi), por lo que Phtah-Ahan fue fonetizado “Faraón”, que de Primogénito-de-Dios pasó a ser “Hijo-de-Dios”.

Y de la misma manera se explicaría el que Ath-Kâ-Ptah (Segundo-Corazón-de-Dios) se convirtiera, en la fonetización griega, en Aegyptus, Egipto para nosotros.

En busca de pruebas con las que documentar su búsqueda -su convicción, más bien- acerca del Origen, con mayúscula, de todos y de todo, Slosman llega a Déndera, en Egipto. El de Déndera es un templo cuya actual reconstrucción es la sexta, realizada por Ptolomeo II Evergetes, pero siguiendo escrupulosamente los planos originales del primer templo construido en el mismo enclave. Y es a este preciso emplazamiento a donde los bisnietos de los supervivientes del éxodo del Gran Cataclismo llegaron en primer lugar. Allí, en sus muros, Slosman pudo leer:

En el principio, estas palabras enseñaron los Ancestros, aquellos Bienaventurados de la Tierra primera: Ahâ-Men-Ptah. Los que convivían con las Creaciones del Corazón-Amado: el Corazón-Primogénito.

Estas fueron las primeras palabras: Yo soy el Muy-Alto, el Primero, el Creador del Cielo y de la Tierra, yo soy el diseñador de las envolturas carnales y el proveedor de las Parcelas divinas. Yo he colocado el sol sobre un nuevo horizonte como gesto de benevolencia y testimonio de Alianza. He hecho elevarse al Astro del Día sobre el horizonte de mi Corazón, pero para que así sea he instituido la Ley de la Creación que actúa sobre la Parcelas de mi corazón para animarlas en los [corazones] de mis Criaturas. Y así fue.

La actuación de esta Ley sobre las criaturas tiene lugar -así cuenta Slosman que se desprende de los textos jeroglíficos grabados en los muros del templo de Déndera- a través de los “Doce”, que son los Doce Soles de las doce constelaciones ecuatoriales celestes, cuya mecánica y funcionamiento recibe, en lenguaje jeroglífico, el sugerente nombre de “Combinaciones-Matemáticas-Divinas”. Según los mencionados textos, estos Doce Soplos, o Hálitos que conforman el ecuador celeste, llevan el nombre de “Cinturón” y de él emergen Cuatro Primogénitos, Cuatro Soplos llegados desde los cuatro puntos cardinales: los Maestros, cuya personificación son los Cuatro Hijos de Horus, que aparecen citados a menudo en numerosos versículos con sus propios nombres y que son, además, quienes imprimen el esquema vital fundamental del alma de las criaturas.

Este principio, tan resumidamente expuesto, es el que los sucesivos pontífices transmitieron durante milenios, como secreto sagrado, únicamente a los sumos sacerdotes en la “Casa-de-Vida”, contigua al “Templo-de-la-Dama-del-Cielo”, en Déndera.

Esta antigua “Escuela”, cuyo origen se remonta a la mismísima llegada de los primeros supervivientes, está autentificada no sólo por los textos, sino también por las sepulturas sacadas a la luz bajo la colina de los Pontífices, a menos de tres kilómetros del templo. Allí reposan los “Sabios entre los Sabios”, los Bienaventurados que poseyeron el Conocimiento de la voluntad divina. Uno de ellos impartía enseñanza bajo un “Maestro” de la II dinastía, en el cuarto milenio antes de nuestra era; otro bajo Khufu (Keops), cuyo escriba real señala que el templo fue reconstruido por su señor (fue ésta la tercera reconstrucción) siguiendo los planos encontrados en los cimientos originales, escritos sobre rollos de cuero de gacela por los “Seguidores de Horus”, es decir, por los propios Primogénitos, mucho antes de que el primer rey de la I dinastía ocupase el trono.

Fueron, por tanto, estos descendientes directos quienes transmitieron la Ley divina, cuyas “Combinaciones-Matemáticas” permitirían a los hombres regirse por si mismos según cánones de Justicia y de Bondad.

Los ancestros escribieron asimismo:

Yo soy Yo, nacido de si mismo para convertirse en el Creador de Imágenes a su semejanza, tras la salida del Caos. Ellas [las imágenes] son los recipientes de las Parcelas divinas, que las convertirán para siempre, a su vez, en los Bienaventurados del Sol naciente, mientras observen una estricta obediencia a mi Ley. Pues yo soy el Pasado de Ayer que prepara el Porvenir del Sol gracias a los Doce.

Los pontífices de Ahâ-Men-Ptah habían delimitado perfectamente el problema, ciñéndose con exactitud a los poderes directos que atribuyeron a las diversas soluciones combinatorias, remontándose a muy atrás en el tiempo para apoyar sólidamente sus observaciones. De ahí la acumulación de precisiones acerca de los poderes de los “Doce”.

Para hacernos cargo cabalmente de todo esto tendríamos que partir, dice Slosman, no sólo de diez milenios atrás, sino de hace veinticinco mil años, época en la que Ahâ-Men-Ptah existía como un continente de clima templado, vegetación exuberante, numerosas especies de una fauna hoy ya extinguida en su mayor parte, y en el que la especie humana habitaba pacíficamente en auténticas ciudades edificadas.

Ahâ-Men-Ptah debió sufrir una primera devastación volcánica que provocó un importante hundimiento de tierra que formaría el Mar del Norte, esculpiendo innumerables brechas en la actual Islandia. Un período de fuertes heladas se instaló en esta parte del mundo, acumulando hielo en un casquete polar uniforme. La propia Siberia, que era entonces una región bastante templada, vio cómo desaparecía su lozana vegetación y eran aniquilados los mastodontes que no pudieron escapar a tiempo de las heladas.

Tras esta “advertencia”, y a partir de este dato, comienza realmente la historia de Ahâ-Men-Ptah, y la cronología va a utilizar este trastorno, que la memoria humana ha “legitimado”, para remarcar los anales de un principio característico.

En efecto, los eruditos de estos primeros tiempos comprendían cada vez mejor los movimientos y las combinaciones celestes, así como los fenómenos beneficiosos o perjudiciales resultantes de ellos. A partir de este momento se instituye un método gráfico figurativo a partir de la observación atenta y de la anotación meticulosa de la marcha de los planetas, del sol y de la luna, sus figuraciones y sus configuraciones, así como las formas más geométricas de las doce constelaciones de la elíptica ecuatorial celeste, y aún las más lejanas de Orión y Sirio, de singulares características. De aquí derivaron las repercusiones de las Combinaciones sobre la Tierra, tanto en relación al comportamiento humano, como a la evolución de la Naturaleza.

Después de este mini cataclismo, la vida de Ahâ-Men-Ptah se reagrupó más al sur y transcurrió apaciblemente durante cincuenta siglos, hasta el momento en que nació el primer Ahâ, el Primogénito Usir, u Osiris, engendrado por la Divinidad en Nut, inminente esposa de Geb (que fue debidamente prevenido del hecho) quien, por su parte, sería el penúltimo rey de aquella tierra.

Geb desposó, pues, a Nut y tras el nacimiento de Usir, la pareja tuvo tres hijos más: Usit, cuyo nombre en la rebelión posterior pasó a ser Sit (Seth en griego) y dos gemelas llamadas Nek-Bet e Iset, también conocidas como Nephtys e Isis, de las cuales la última se convirtió en la esposa de Usir.

A esta pareja, Usir e Iset, los augures anunciaron que el Hijo que les nacería sería el generador de la nueva nación que surgiría de los supervivientes del Gran Cataclismo. Nació, en efecto, un varón al que se le impuso el nombre de Hor, u Horus.

Y fue poco antes de que Hor sucediese a su padre, cuando Usit atacó la capital de Ahâ-Men-Ptah con tropas rebeldes reclutadas al efecto, iniciando así el proceso de hundimiento del continente, pues al asesinar a Usir a lanzazos, la cólera de Dios se desencadenó sobre las criaturas y sobre Su creación.

Podemos imaginar, tal vez, siniestros crujidos alzándose desde las profundidades de la tierra y volcanes tranquilos desde hacía milenios activándose de repente y expulsando toneladas de lava desde sus cráteres recién abiertos; una lluvia de piedras solidificadas y de residuos de todo tipo abatiéndose sobre una multitud enloquecida que corría hacia el puerto donde las barcas “mandjit”, reputadas de insumergibles aguardaban, estrechamente vigiladas, a fin de que la evacuación pudiera llevarse a cabo de la manera más organizada posible, si bien la falta de visibilidad y el caos reinante lo hicieron impracticable y la mayoría pereció. Era el fin de todos y de todo. La capital y el continente entero se hundieron rápidamente en el agua.

Esto ocurría, según Slosman, el 27 de julio de 9792 antes de nuestra era, fecha que consideraba inequívoca gracias a la lectura e interpretación de los acontecimientos narrados en el planisferio celeste grabado en el techo de una de las salas del templo de Denderah, más conocido con el nombre de “zodíaco”.

¿Pero qué dice el zodíaco o planisferio de Déndera, según una concepción más aproximada a la astronomía?

Estudiémoslo con detenimiento.

El planisferio de Déndera, aparece sostenido por doce divinidades, ocho arrodilladas y cuatro de pie. Las divinidades que están de pie son las cuatro diosas de los puntos cardinales. Las arrodilladas, de cabeza de halcón, yo las identificaría con los Hehu que aparecen en el Libro de la Vaca Sagrada y su cometido es originariamente, junto con las diosas de los puntos cardinales, dar estabilidad a Nut, diosa cuyo cuerpo alberga el cielo.

El planisferio propiamente dicho, lo encontramos rodeado por los 36 decanos. Los decanos se utilizaban originalmente en los relojes estelares egipcios para fijar las horas nocturnas. Aquí sin embargo, su función cambia y los encontramos como divisores de las constelaciones zodiacales: cada decano supone 10 grados y hay tres por constelación. En el planisferio de Déndera, aparecen representadas todas las constelaciones zodiacales. Obviamente eso es algo que no podremos observar en el cielo nocturno, sin embargo hay un detalle interesante en su representación. La eclíptica (la línea a lo largo de la cual se distribuyen las constelaciones zodiacales) efectúa un movimiento ondulatorio. La altura de esta línea sobre el horizonte se llama declinación, la declinación máxima se alcanza en las regiones de Géminis y Tauro y la mínima, en las de Acuario y Capricornio. Los diseñadores del planisferio de Déndera tuvieron en cuenta esto colocando más cerca del centro, con una declinación más elevada, las constelaciones de Tauro y Géminis, siendo las más bajas las de Acuario y Capricornio. Esto nos da la pista de que los diseñadores de este planisferio, abandonan la idealización de los calendarios lineales para tratar de acercarse más a una visión real del cielo. Hay que hacer sin embargo una puntualización a esto. Si nos fijamos, la eclíptica de Déndera no es como la que encontramos en los modernos planisferios, sino que se quiebra en Cáncer para seguir otra vez de forma regular a partir de Leo; se ha atribuido esta peculiaridad a problemas de espacio, una explicación que si bien es plausible, también es discutible.

El planisferio, además de las constelaciones zodiacales y las puramente egipcias, también cuenta con representaciones de los cinco planetas visibles a simple vista; identificables fácilmente en el planisferio gracias a que están identificados con su nombre en caracteres jeroglíficos. La ubicación de los planetas en el planisferio es un poco especial, su posición es la denominada «en exaltación» y consiste en situarlos en los signos a los que están asociados astrológicamente. La relación es la siguiente: Mercurio en Virgo, Venus en Piscis, Marte en Capricornio, Júpiter en Cáncer y Saturno en Libra. En lo que se refiere a los planetas interiores, es imposible encontrarlos en esas ubicaciones simultáneamente. Desde nuestro punto de vista, viajan demasiado juntos, siempre cerca del Sol y las constelaciones asociadas a ellos en Déndera están demasiado alejadas entre sí. Algunos investigadores han tratado de datar el planisferio utilizando las posiciones de los planetas exteriores, que podemos encontrar durante la noche en cualquier posición a lo largo de la eclíptica. Así, nos encontramos con que en el periodo comprendido entre mayo y junio del año 51 a. C. los planetas exteriores se encontraban ubicados tal y como nos muestra el planisferio de Déndera. Dadas las diferencias de los periodos de translación entre los tres planetas, esto no es algo que ocurra todos los días, pues su posición solo ha vuelto a repetirse tres veces desde entonces. Personalmente soy escéptico con respecto a los resultados de este método de datación. Trataré de afinar un poco más, pero hasta el momento los resultados que he conseguido utilizando un par de generadores de cartas no han sido nada esclarecedores.

Abandonamos ahora la seguridad de la línea del zodiaco para adentrarnos en las constelaciones puramente egipcias que la rodean. Justo debajo de Tauro aparece Orión; esta constelación era conocida por los egipcios como Sah y se identificaba con Osiris. Siguiendo a Osiris en su viaje por el cielo nos encontramos a Isis representada en forma de vaca con Sirio, la Sepedet egipcia entre los cuernos. Otras constelaciones que podemos identificar de forma razonable, son la pata de toro que sería nuestra Osa Mayor y el pequeño chacal con la azada, identificado como el dios Upuaut, «el abridor de caminos» que sería la Osa Menor representando la azada las estrellas principales de esta constelación. La hipopótama que vemos junto al chacal (Isis-Djamet) estaría formada por nuestra constelación del Dragón complementada por algunas de constelaciones vecinas. Con el resto de constelaciones la cosa se complica y su posición en el mapa nos sirve de ayuda pero no es concluyente. Personalmente, yo casi metería la mano en el fuego para identificar el pequeño pato que hay encima de Capricornio con la constelación de Aquila que es una de mis favoritas y siempre me ha sugerido más el vuelo de un ganso que el de un águila.

También existen en el planisferio unas curiosas figuras inscritas en círculos que se han identificado con eclipses; muy bien podría ser eso, pero los cálculos de distintos investigadores no se ponen de acuerdo con los programas generadores de cartas en cuanto a la fecha exacta en que se produjeron los «eclipses» representados en Déndera. Aquí empezamos a movernos en un terreno que me resulta de lo más escabroso y traicionero. Según unos investigadores, los eclipses se produjeron en una época razonablemente cercana al diseño del planisferio como para ser representados en él. Otros ven predicciones de efemérides (no necesariamente eclipses) que se producirían después de que el planisferio estuviera instalado en su lugar definitivo. Y no falta quien ve en esas figuras naves espaciales.

Pensamiento Mínimo

No te tomes muy en serio la vida, porque no saldremos de ella con vida.

¿Fue Hitler un Nigromante?

 

Adolf Hitler poseía una extraordinaria habilidad para influir en los demás. Pero, ¿a qué se debía su carisma? ¿A la fuerza de su personalidad, al hipnotismo... o a la magia negra? ¿Podía embrujar a la gente?

La finalidad de todos los magos es actuar sobre las fuerzas naturales. Se proponen dominar las infinitas fuerzas del cosmos y utilizarlas, como una espada, para sus propios fines. Por definición, un mago que intenta servirse de esas fuerzas en beneficio propio, sin un propósito más elevado, practica la magia «negra». Según la mayoría de las escuelas de pensamiento mágicas, termina pagando un precio muy alto por su orgullo. Con frecuencia acaba siendo poseído por los espíritus que invoca y resulta destruido por ellos. En opinión de varios ocultistas, Adolf Hitler era un poderoso mago negro.
Según contó uno de los pocos amigos que tuvo Hitler durante su juventud en Linz, su poder personal ya se había desarrollado cuando tenía quince años. En una ocasión, Adolf Hitler se puso de pie frente a mí, agarró mis manos y las apretó con fuerza... Las palabras no salían con facilidad de su boca, como de costumbre, sino que surgían roncas y ásperas... Era como si otro ser hablara desde su cuerpo y lo conmoviera tanto como me conmovía a mí. No era el caso de un orador arrebatado por sus propias palabras. Por el contrario, sentí que él mismo escuchaba atónito y emocionado lo que brotaba de su interior con una fuerza elemental...
El autor de ese fragmento era August Kubizek. Describía allí un paseo a medianoche con un Hitler de quince años tras asistir a una representación de la ópera de Wagner Rienzi, que narra la historia de la meteórica grandeza y decadencia de un tribuno romano. El inspirado discurso de Hitler versaba sobre el futuro de Alemania y «un mandato que, un día, recibiría del pueblo, para sacarlo de la esclavitud... ».
Según Kubizek, Hitler pasó mucho tiempo estudiando misticismo oriental, astrología, hipnotismo, mitología germánica y otros aspectos del ocultismo. En 1909 había entrado en contacto con el doctor Jörg Lanz von Liebenfels, un ex monje cistercense, que dos años antes había creado un templo de la «Orden de los nuevos templarios» en el semiderruido castillo de Werfenstein, en las riberas del Danubio.
El aristocrático nombre de Von Liebenfels era ficticio: cuando nació era sólo Adolf Lanz, y procedía de una familia burguesa. Sus seguidores eran pocos, pero ricos. Discípulo de Guido von List, hacía flamear una bandera con una svástica en sus almenas, practicaba ritos mágicos y publicaba una revista llamada Ostara, en la que hacía propaganda del ocultismo y del misticismo racial; el joven Hitler era un ávido suscriptor. En 1932, Von Liebenfels escribió a un colega: Hitler es uno de nuestros discípulos... algún día comprobará usted que él, y nosotros a través de él, triunfaremos y crearemos un movimiento que hará temblar al mundo.

Una de las afirmaciones de este ex monje fue que habría que establecer granjas de cría humanas para «erradicar los elementos eslavos y alpinos de la herencia germana», adelantándose en más de 20 años a la idea que concibió Himmler de una granja con sementales SS.
Cuando empezó la primera guerra mundial, Hitler parecía poseer ya una firme convicción acerca de su elevada misión; como mensajero, en el frente corrió enormes riesgos, como si supiera que el destino aún no le permitiría morir. Cuando terminó la guerra había desarrollado un curioso poder impersonal sobre quienes le rodeaban, poder que le sería sumamente útil hasta el final de su camera.
Una y otra vez, la idea de que Hitler estaba «poseído» aparece en los escritos de quienes le rodeaban. Su misterioso poder constituía una pesadilla para los altos cargos del estado. Una vez, por ejemplo, el doctor Hjalmar Schacht, el mago financiero de Hitler, pidió a Hermann Göring que hablara con el Führer acerca de un detalle secundario de política económica. Pero, una vez en presencia de Hitler, Göring descubrió que no podía plantear el asunto. Le dijo a Schacht: «Con frecuencia decido hablarle de algo, pero cuando estamos frente a frente me desanimo... »
El almirante Dönitz, que estuvo al frente de la flota de submarinos del Reich y que llegó a ser comandante supremo de la marina de guerra, tenía tanta conciencia de la influencia del Führer, que evitaba su compañía para conservar intacto su propio juicio:
No iba muy a menudo a su cuartel general, y lo hacía adrede, ya que tenía la sensación de que preservaría mejor mi capacidad de iniciativa, y también porque, tras varios días en el cuartel general, siempre tenía la sensación de que debía liberarme de su poder de sugestión... Sin duda, yo tenía más suerte que su estado mayor, constantemente expuesto a su poder y personalidad.
El 7 de abril de 1943, Josef Goebbels registró en su diario un ejemplo notable del uso que hacía Hitler de su personalidad. Mussolini, el dictador italiano, visitaba Alemania en un estado de profunda depresión y agotamiento:

Poniendo hasta la última gota de energía nerviosa en el esfuerzo, [Hitler] logró volver a encaminar a Mussolini. En el curso de esos cuatro días, el Duce sufrió un cambio completo. Cuando bajó del tren, al llegar, el Führer pensó que parecía un anciano derrotado. Cuando se marchó, estaba de nuevo en buenas condiciones, listo para lo que viniera.
En marzo de 1936 Hitler hizo una declaración que resumía con precisión las impresiones de quienes lo conocían mejor: «Voy por donde la Providencia me dicta -dijo-, con la seguridad de un sonámbulo.»

Este espíritu rector -si eso es lo que era- no siempre respetaba a su anfitrión. Son bien conocidos los ataques de furia de Hitler, durante los cuales echaba espuma por la boca y caía al suelo. El relato de su confidente, Hermann Rauschning, en su libro Habla Hitler es aún más impresionante:
Despierta por la noche, gritando y sufriendo convulsiones. Pide ayuda y parece semiparalizado. Es presa de un pánico que le hace temblar hasta el punto que la propia cama se agita. Emite sonidos confusos a ininteligibles, jadeando como si estuviera al borde de la sofocación...
Hitler no siempre estaba seguro de las intenciones de su «espíritu guía». Tenía pánico a los malos presagios. Albert Speer, que fue el arquitecto personal de Hitler y su ministro de Producción bélica, contó un incidente, acaecido en octubre de 1933, que hizo que el Führer se sintiera profundamente inseguro. Estaba presidiendo la colocación de la primera piedra de la Casa del Arte Germano, en Munich, que había sido diseñada por su amigo Paul Ludwig Troost y que, para Hitler, encarnaba los más elevados ideales de la arquitectura teutónica. Mientras golpeaba la piedra con un martillo de plata, la herramienta se rompió en su mano. Durante casi tres meses, Hitler fue aquejado de melancolía; más tarde, el 21 de enero de 1934, Troost murió. El alivio de Hitler fue inmediato. Le dijo a Speer: «Cuando el martillo se rompió supe que se trataba de un mal presagio. Algo va a suceder, pensé. Ahora sabemos por qué se rompió. El arquitecto estaba destinado a morir.»

Un Aprendiz De Brujo

Josef Goebbels fingía interesarse por el ocultismo y la astrología para complacer al Führer; hasta aprendió a montar horóscopos. Tal vez Rudolf Hess fuera también un aficionado. Pero sólo había un verdadero «aprendiz de brujo» en el círculo íntimo de Hitler: Heinrich Himmler.
Heinrich Himmler nació en un hogar de clase media en Munich en 1900. Himmler, que fue un joven débil, pálido y sin carácter, cuya miopía le obligaba a llevar gafas de gruesos cristales, se transformó en un nazi fervoroso a comienzos de los años veinte, y fue nombrado secretario de la oficina de propaganda del partido en la Baja Baviera. Allí, en su despachito, hablaba con una fotografía de Hitler que había en la pared, mucho antes de conocerle en persona. Aunque, sin duda, tenía dotes de organizador, el aspecto de Himmler provocaba burlas, y fue casi en broma que Hitler lo nombró Reichsführer de las SS -siglas de Schutzstaffel, fuerza protectora -un grupo de unos 300 hombres con misión de guardaespaldas.
Pero ya en 1933 Himmler había transformado las SS en una organización tan fuerte, que se permitió el lujo de purgarla, reteniendo sólo a hombres con las mejores características físicas «germanas» e insistiendo en que sus oficiales debían probar la inexistencia de judíos entre sus antecesores por lo menos hasta 1750. Tras un largo noviciado casi místico, a los reclutas se les entregaba una daga ceremonial y quedaban autorizados a llevar el uniforme negro de las SS con una calavera de plata. Desde ese momento quedaban obligados a asistir a lo que Francis King, autor de Satan and the Swastika (Satanás y la svástica) describe como «ceremonias neopaganas de una religión específica de las SS, creada por Himmler y derivada de su interés por el ocultismo y la adoración de Woden».
Himmler había abandonado su fe católica por el espiritismo, la astrología y el mesmerismo al final de su adolescencia. Estaba convencido de ser la reencarnación de Enrique el Cazador, fundador de la casa real de Sajonia, muerto en 936. Todos esos elementos fueron puntualmente incorporados a su «religión» destinada a las SS.
Himmler creó nuevas festividades en el puesto de fiestas cristianas, como Navidad y Pascua; redactó ceremonias de matrimonio y bautismo -aunque creía que la poligamia servía mejor los intereses de la élite SS- y hasta dio públicas instrucciones acerca de la forma correcta de suicidarse.

El centro del «culto» de las SS fue el castillo de Wewelsburg, en Westfalia, que Himmler compró en ruinas en 1934 y reconstruyó durante los 11 años siguientes, con un coste de 13 millones de marcos. El vestíbulo central, donde se celebraban los banquetes, contenía una enorme mesa redonda con 13 sillones que parecían tronos, en los que se sentaban Himmler y doce de sus «apóstoles» más queridos. Debajo de este vestíbulo se encontraba el «vestíbulo de los muertos» donde se levantaban trece peanas en torno a una mesa de piedra. A medida que los integrantes del círculo íntimo de las SS morían, se quemaba su escudo de armas que, junto con sus cenizas, era colocado en una urna sobre una de las peanas, donde era venerado.
Desde esta atmósfera grotesca y teatral, Himmler instigó el genocidio sistemático que el Tercer Reich emprendió en sus últimos años. Millones de judíos, gitanos, homosexuales y personas que, en general, no se adaptaban a las ideas del Führer y a las suyas, fueron asesinados. Muchas de esas atrocidades tenían su origen en las extrañas teorías de Himmler. Por ejemplo, su creencia en el poder del «calor animal» hizo que se realizaran experimentos en que las víctimas eran sumergidas en agua helada y después revividas -si tenían suerte siendo colocadas entre los cuerpos desnudos de prostitutas. En otra ocasión, decidió que había que realizar una estadística sobre la medida del cráneo de los judíos, pero como sólo valían los cráneos de los muertos recientes, cientos de personas fueron decapitadas con este fin.
Menos horrorosas pero igualmente demenciales fueron las investigaciones sobre el movimiento Rosacruz, el significado ocultista de las torres góticas y el sombrero de copa de Eton y el poder mágico de las campanas de Oxford que, según decidió Himmler, habían hechizado a la Luftwaffe, impidiéndole infligir daños serios a la ciudad.
El escritor ocultista J. H. Brennan llegó a sugerir que Himmler era una «no persona», un zombi sin mente ni alma propias, que absorbía la energía de Hitler como una sanguijuela psíquica. Francis King ha señalado que los grandes mítines de Nüremberg, presididos por Hitler en sus momentos de máxima «posesión» , reunían las condiciones necesarias para lo que algunos cultos mágicos describen como un «cono de poder»: los reflectores iluminaban el cielo nocturno formando un dibujo cónico sobre las enormes multitudes, lo cual generaba un gigantesco brote de emoción centrado en la figura glorificada de Hitler.
Pero si Himmler era influenciado por la magia maligna, también podía ser influenciado para hacer el bien. El inverosímil instrumento de ese bien fue un masajista gordo y rubio que también era ocultista y se llamaba Félix Kersten. Había aprendido osteopatía y técnicas asociadas con un misterioso médico chino, el doctor Ko, un ocultista y místico que, al parecer, desarrolló los latentes poderes psíquicos de Kersten. Kersten se hizo famoso y, en 1938, tuvo que atender a Himmler, quien sufría de calambres crónicos en el estómago. Desde ese momento, el jefe de las SS dependió casi totalmente de Kersten, quien en varias ocasiones pudo salvar las vidas de cientos de judíos gracias a su dominio sobre la mente de Himmler. En la postguerra, una comisión investigadora llegó a la conclusión de que los servicios que Kersten había prestado a la humanidad y a la causa de la paz eran «tan destacados, que no se encuentran precedentes comparables en la historia».

Un Poder Impresionante

Utilizando simplemente su fuerza de voluntad, por ejemplo, Kersten persuadió a Himmler en más de una ocasión de que postergara el exterminio de prisioneros en campos de concentración. Kersten insistía e insistía hasta que Himmler dejaba de lado el asunto. El masajista también logró influir, al menos en parte, en Himmler, interpretando mal algunos horóscopos, en los que Himmler creía con más fervor que el propio Hitler.
Desde mediados de 1942, Kersten se preocupó por sembrar en la mente de Himmler la idea de que debía intentar firmar la paz con los aliados occidentales y, aunque en varias ocasiones el Reichsführer estuvo casi convencido, no pudo contrarrestar el enorme poder de la autoridad de Hitler.
Como ha señalado Francis King, la política de Hitler cuando Alemania se acercaba al colapso se correspondió exactamente con lo que podía esperarse del pacto de un mago con los poderes del mal. La esencia de ese pacto reside en el sacrificio: una orgía de sangre y destrucción.
«Las bajas -dijo Hitler al mariscal de campo Walther von Reichenau-, nunca son demasiado grandes. Son la semilla de la futura grandeza.» Y el historiador Hugh Trevor-Roper dijo: «Como un héroe antiguo, Hitler deseaba bajar a la tumba acompañado de sacrificios humanos.»
Aunque sabía que ya no había esperanzas, Hitler aguardó en su bunker hasta el 30 de abril de 1945 para suicidarse con Eva Braun, con quien acababa de casarse. La fecha no puede ser una coincidencia: desde el punto de vista ocultista, resulta enormemente significativa. Se trata del día que termina en la noche de Walpurgis, la más importante festividad de los poderes de las tinieblas.

jueves, 23 de abril de 2009

Cagliostro y la Orden de Malta

 

cagliostro%20 Ya desde los inicios de su accidentada carrera, la relación con la Orden de Malta de Giuseppe Balsamo, primero, y de Alejandro Conde de Cagliostro después, parece ser una constante en la vida de este personaje único. Esta relación constituye uno de los principales misterios de su vida. Muy joven aún –ya lo hemos visto– con veintidós o veintitrés años, hace su primer viaje a La Valeta. Lo hace, como sabemos, en compañía de un extraño individuo, alquimista y en cierto modo, para aquella época, químico industrial especializado en la imitación de la seda partiendo de tejidos bastos. Este “maestro” o mentor del joven Balsamo le introduce al parecer en las más altas esferas de la Orden.

Es escasa la información que, por otra parte, nos MaltaMproporciona monseñor Barberi, tan detallista en otras ocasiones, acerca de los vínculos de Cagliostro con los Caballeros; se limita a informarnos, bastante lacónicamente, que desviados los viajeros en su ruta hacia El Cairo, los vientos contrarios los condujeron a Malta, donde se establecieron y trabajaron en el laboratorio alquímico del Gran Maestre.

Según el biógrafo Ribadeu-Dumas, Cagliostro habría afirmado ser recibido por primera vez por Pinto en el año 1766. Alojado en Palacio, ocupó los apartamentos situados junto al laboratorio.

Balsamo no cuenta todavía con la bella compañera –único medio, sugiere malignamente el buen monseñor Barberi– que pocos años más tarde le granjeará en un principio la protección de muchos aristócratas, entre los que se contará, como veremos, algún español que otro. Sin embargo, obtiene de alguna manera la protección de los Caballeros.

La muerte del maestro Althotas trunca al parecer su inicial carrera en el favor de la Orden. Su humilde origen, escasa cultura y menos mundo, impedimentos de los que se irá redimiendo gradualmente, no le permiten aprovechar la ocasión, verdaderamente única, que se le ofrece en ese momento, y pronto abandona la isla para reanudar su vida de errante picaresca, primero en Nápoles (donde abandona la protección del caballero Luigi d’Aquino, de la ilustre casa de los príncipes de Caramanica) y luego en Roma.

En sus viajes por el Mediterráneo oriental, al inicio de su carrera, Balsamo, poco satisfecho de sus verdaderos y humildes orígenes, va recogiendo elementos que posteriormente utilizará para crearse una propia leyenda sobre su infancia en la ciudad de Medina bajo el nombre de Acharat, su viaje a La Meca, sus estudios y peregrinaciones en Egipto y su viaje a Malta, donde el Gran Maestre, conocedor de su “verdadera” identidad lo recibirá con los brazos abiertos, etc. Asimismo, y sin afirmarlo categóricamente, nunca desmintió los rumores, difundidos por sus admiradores en su época de gloria, sobre la existencia de pruebas fehacientes que demostraban que Cagliostro era, efectivamente, hijo de Pinto de Fonseca y de una misteriosa y no mejor identificada Princesa de Trebisonda, hija de un Jerife de La Meca, que habría sido hecha prisionera por las galeras de la Orden. Rumores que –se afirmaba– habrían sido confirmados por el embajador de Francia en la Isla, y que podían ofrecer ciertas apariencias de verisimilitud, dada la fama de mujeriego del Gran Maestre, que no debía por cierto cumplir con demasiado rigor el voto de castidad al que estaba ligado. A su muerte, Pinto habría dejado a su supuesto hijo enormes riquezas.

Años más tarde, en su Memorial de defensa en el proceso del collar, Cagliostro, relatando a su manera la historia de su vida, rodeó su arribada a Malta de un halo de misterio, y afirmó haber sido dispensado de la cuarentena por merced especial del Gran Maestre, con el cual habría mantenido numerosos y frecuentes entrevistas: “Todo me induce a creer, que el Gran Maestre Pinto estaba informado acerca de mis orígenes. Varias veces me habló del Jerife y de Trebisonda, pero nunca se explicó claramente sobre el asunto. Por otra parte, me trató siempre con la mayor distinción, ofreciéndome una rápida carrera en el caso de que me decidiese a pronunciar los votos de los Caballeros de Malta. Sin embargo, mi afición por los viajes y el impulso que me llevaba a ejercer la medicina me llevaron a rechazar ofertas tan generosas como honrosas.”

Todas estas hipótesis han sido tomadas muy en serio por diversos historiadores, que incluso en nuestros días han investigado muy a fondo los archivos de la Orden, especialmente por lo que respecta a las presas marítimas efectuadas por las galeras maltesas durante el período más probable del comienzos de los supuestos amoríos del Gran Maestre con la hipotética Princesa de Trebisonda, sin que se haya encontrado prueba alguna en apoyo de esta teoría.

Sin lugar a dudas, hay mucho de fantasía, de “creación de imagen” y de publicidad personal, que se diría ahora, en estas aseveraciones de Cagliostro y de alguno de sus apologistas; también una buena parte, quizás, de medias verdades más o menos embellecidas por la desatada imaginación del palermitano, un buen ejemplo de las cuales lo encontramos en el famoso Memorial de París. En dicho opúsculo, publicado y distribuido en millares de ejemplares por todas las ciudades europeas, empezando naturalmente por París, Cagliostro declara con orgullo y sin temor a ser desmentido, haber tratado en La Valeta, además del Gran Maestre Pinto, ya fallecido, a muchos otros Caballeros, entre los cuales incluye al a la sazón bailío de Rohan, Gran Maestre de la Orden en la época del proceso, Emmanuel-Marie de Rohan-Polduc, quien dirigió los destinos de la Isla desde 1775 hasta 1797.

Un año después del proceso de París, el gacetillero y libelista Thévenau de Morande, en plena campaña de descrédito contra la figura de Cagliostro, trataba frenéticamente de obtener, sin conseguirlo, que el gran Maestre o sus representantes desmintieran o rechazaran las alegaciones del palermitano, pese a que la Orden tenía representación diplomática en la mayoría de las capitales europeas.

Lo que sí parece probado y fuera de toda duda, es que en su primer viaje a la Isla de los Caballeros, Cagliostro trabajó en el laboratorio alquímico de Pinto. Es sabido que el portugués era un fanático de la alquimia, y había invertido sumas astronómicas en un laboratorio que había hecho instalar en una torre frente al patio de su palacio. La historiadora francesa Denyse Dalbian cita el diario de un contemporáneo que, con fecha 21 de febrero de 1754, escribía lo siguiente: “Desde hace algunos meses un pretendido alquimista se encuentra alojado en el Palacio de Su Eminencia Serenísima. Este hombre ha sido recibido por Su Eminencia, que le ha acordado toda su confianza, ofreciéndole hospitalidad en su palacio y encargándose de su mantenimiento. Ocupa los apartamentos situados frente a la fuente construida por Su Eminencia en el patio del Palacio, y ha anunciado su intención de confeccionar un elixir destinado a conservar la salud, el vigor y la inteligencia.” Así, pues, unos diez años más tarde, Balsamo habría sido igualmente recibido por el Gran Maestre, y alojado en los mismos apartamentos situados al lado del laboratorio. Como observa Dalbian, lo que se produjo en 1754, pudo muy bien repetirse, en efecto, diez años más tarde.

Ni Balsamo primero, ni Cagliostro después, interrumpirán esta especial relación con la orden religioso-militar. El siciliano mantendrá, incluso en la ausencia, una permanente amistad con el caballero Luigi d’Aquino, a quien años más tarde, ya en la plenitud de su fama, irá a visitar en su lecho de muerte, en la natal Nápoles.

Es también curioso –y probablemente significativo– el hecho de que entre los escasos personajes importantes de la saga cagliostrana de los cuales monseñor Barbieri tiene a bien revelarnos el nombre, olvidando en su caso los loables principios de justicia, caridad y prudencia, alegados para proteger la identidad de otras encumbradas figuras, tres pertenezcan a la Orden de Malta: Pinto de Fonseca, prestigioso Gran Maestre y adepto alquimista, el bailío de Breteuil, embajador de la Orden en Roma y protector del joven Balsamo, y el caballero d’Aquino. ¿”Quizás –preguntamos– porque además de su reconocida afición por el Arte Real, Pinto expulsó a los Jesuitas de los territorios de la Orden en 1769, por la filiación masónica del embajador y por la amistad de Cagliostro con d’Aquino, hermano del también francmasón príncipe de Caramanico?

Ningún autor parece haber observado este significativo “descuido” del redactor del Santo Oficio. Lo que sí es evidente es que la Curia romana no sentía demasiadas simpatías hacia la poderosa y un tanto molesta Orden de Malta, que desde el punto de vista político-religioso no parecía ser, según el dicho popular italiano, “ni carne ni pescado.”

Hoy en día, y por un ¿azar? del destino, el busto del Conde de Cagliostro, retratado en la plenitud de su gloria por el escultor francés Houdon, alza al cielo los ciegos ojos de mármol en una hornacina del Museo Granet, situado en el antiguo palacio del Priorato de la Orden de Malta en Aix-en-Provence.

viernes, 17 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.

Polybius, el arcade del terror

Si sois personas cultivadas en la cultura antigua o en las letras sabréis que Polybius era un académico griego, de los siglos III y II a.C. No obstante si sois unos adeptos de la conspiranoia o unos adictos al videojuego este nombre os sugerirá algo bien distinto. Hablar de Polybius y de máquinas recreativas es algo que a algunos puede traer alguna que otra anécdota escabrosa a la cabeza. Todos los campos de conocimiento tienen sus leyendas inexplicables, sus fenómenos paranormales, sus facetas ocultistas y paranoicas. Y el mundo del videojuego no va a ser menos. Polybius, según algunos leyenda urbana, según otros experimento militar del gobierno, ha sido para la comunidad de los retrogamers una historia de tintes similares a la de la chica autoestopista o a la de Verónica. Una verdadera historia de terror con testigos que afirman haber jugado a ese juego y haber sido víctima de él mientras muchos acusan a éstos de estar inventándoselo.

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Viajemos atrás en el tiempo hasta 1981, en la ciudad de Portland, Oregón. Allí se distribuyeron un número escaso de ejemplares de un nuevo videojuego, supuestamente en pruebas por parte de la compañía. El juego, según los que afirman haberlo jugado, era de gráficos vectoriales, en él manejábamos una nave que disparaba a una serie de enemigos mientras las fases se desarrollaban con una mecánica tipo puzle. Asimismo todos los testigos coincidían en que una particularidad del juego era que no movíamos la nave con el mando, sino que hacíamos rotar la pantalla alrededor de la nave. El juego constituía una revolución en lo visto hasta ahora, y su aspecto gráfico, de colores vivos y abundantes efectos lumínicos, constituyó una fuerte llamada de atención para todos los fanáticos de lo pixelado.

La versión paranormal

Pero sería a los pocos días cuando se comenzaría a forjar la leyenda más oscura del mundo del arcade: las personas que jugaban a ese juego referían terribles pesadillas, despertarse en mitad de la noche sumidos en un completo pánico o tener súbitos problemas de memoria. Esto se agravaba en un terrible círculo vicioso debido a que muchos de estos jugadores decían verse impulsados a jugar reiteradamente al juego, sin ser capaces de contemplar la máquina sin echar una moneda en ella. A esto se le añadía el curioso detalle de que el juego estaba firmado por una desconocida compañía con el nombre de Sinnesloschen, que en alemán vendría a significar "pérdida de los sentidos". En última instancia, las víctimas aseguraban que todo desembocaba en un odio atroz hacia el juego y en la incapacidad de recordar con exactitud en qué consistía el mismo. De repente el interés por el mismo desaparecía y los jugadores decían verse repugnados por la cabina que habían frecuentado de forma casi involuntaria. Además, cada día que pasaba después del terrible episodio de adicción al juego, decían olvidar una parte más del mismo, hasta el punto de casi no poder recordar en qué consistía el juego exactamente. De ahí que hoy en día sea tanta la dificultad a la hora de documentar el fenómeno.

La versión conspiranoica

Esto no es todo. Aún no hemos mencionado que otros tantos asiduos a este videojuego aseguraron ver a hombres vestidos de traje negro tomando anotaciones de quiénes habían registrado las puntuaciones más altas y, en algunos casos, cambiando la configuración de la máquina. Un par de testigos aseguraron que estos señores se habían olvidado de salir del menú de opciones y que cuando miraron a la pantalla contemplaron atónitos cómo habían en el mismo parámetros tales como "índice de suicidio", "terrores nocturnos", "amnesia" o "alucinaciones auditivas".

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Esto nos lleva a que otro grupo de gente que aseguraba haber probado el susodicho juego aseguraba que habían tenido la impresión de ver por el rabillo del ojo cómo se formaban "caras fantasmales" que recorrían la pantalla o se acercaban hacia la cámara. Pero que cuando miraban fijamente no había nada. Otros aseguran que llegaron a percibir carteles con mensajes subliminales aparecer y desaparecer de la pantalla, de forma que les era imposible captar su mensaje. Alguno afirmaba haber llegado a leer "Kill yourself" en dichos mensajes. Otros tantos testigos aseguran que creían oír voces bajo los estridentes efectos de sonido del juego. Las versiones en este aspecto difieren tremendamente, refiriendo desde voces ininteligibles, pasando por quejidos de dolor o pánico, hasta voces femeninas lloriqueando y diciendo frases del tipo "¿por qué me haces daño?" (Esto último da mal rollo sobremanera al señor Powerhead).
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El pequeño escándalo

Todo esto se fue sumando a la oscura aura del extraño Polybius para acabar constituyendo la leyenda negra que supone hoy en día. La extraña recreativa sería súbitamente retirada de la circulación cuando, según la prensa local, un chaval joven moriría al sufrir un shock mientras jugaba al susodicho juego. La noticia fue usada en algunos medios para condenar a los videojuegos en general, no olvidemos que nos encontramos a principios de los 80, una época en que para muchos personajes públicos los videojuegos eran una amenaza similar a las drogas para la juventud. Mientras tanto, los testigos aseguran que tras el incidente todas las cabinas de Polybius desaparecieron de la misma forma misteriosa en que llegaron. No obstante la mano poco entendida de la prensa generalista desecharía todos los matices de esta leyenda para quedar con los elementos más puramente políticos y alarmistas para hacer luego desaparecer la historia de la memoria colectiva.
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Reconstruyendo hechos

No obstante, a raíz de lo que hemos expuesto la leyenda de Polybius sería eso, una mera leyenda, sino fuera porque aún hoy se dispone del testimonio de algunas de esas personas que aseguraron estar implicadas de una forma u otra de este fenómeno. Primero se dispone de las versiones de aquellos que afirmaron haber sido víctimas del juego, a cuyos argumentos se suman el de determinadas personas que afirman haber jugado al juego en un par de ocasiones, sin llegar a repetir porque el juego no les despertó interés. Nadie que haya jugado asiduamente al juego asegura no haber sido afectado por el mismo, no obstante todos aquellos que aseguran haber jugado a él sin llegar a caer víctimas de sus efectos coinciden en que jugaron tan sólo una partida o dos. Algunos antiguos dueños de salones recreativos han hablado al respecto para distintas publicaciones del sector, todos ellos coinciden en que dicha recreativa efectivamente existió, y la mayoría en la historia sobre los hombres de negro tomando anotaciones al pie de la máquina. A partir de aquí era algo tremendamente difícil reconstruir la información al respecto. Esta recreativa había pasado desapercibida para la gran mayoría hasta que el artículo de prensa vio la luz.
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Multitud de bases de datos sobre máquinas recreativas incluyen a Polybius entre sus entradas, quedando claramente documentado 1981 como su año de salida y Sinnesloschen como la compañía creadora. En ningún caso se contradicen estos dos detalles. Otro elemento inamovible es la captura de la pantalla inicial de juego, la única imagen del juego que circula por la red, que también es común en todas las versiones.
Por otro lado, alguien que asegura haber formado parte del equipo de desarrollo del propio Polybius hizo acto de presencia en la página web Coinop.org, donde decía querer "zanjar el tema" ofreciendo una versión razonable y totalmente alejada de la leyenda negra. Curiosamente, y cuando parece que se había dado con la solución al asunto del juego, dicho supuesto autor fue entrevistado por la desaparecida Gamepulse.co.uk, quien no tardó en revelar las inconsistencias de su propia versión. Por algún extraño azar la versión conciliadora del tema cae por su propio peso bajo la oscura y brumosa leyenda con tintes paranoicos y místicos. ¿Leyenda urbana? ¿Proyecto del gobierno? ¿Experimento sobre la mente humana? ¿Fenómeno paranormal? Vosotros decidís.

jueves, 16 de abril de 2009

Pensamiento Mínimo

El tiempo sin ti es............... "empo"

¿Vampiros en España?

clip_image001En otoño de 1983, Miguel G. Aracíl (escritor e investigador español), recibió en su casa a un abogado toledano, residente en Madrid, cuyas investigaciones, referentes a un vampiro español, quiso compartir con él de forma anónima. La historia que el abogado le contó, hablaba de un ataúd llegado al puerto de Cartagena, a mediados del siglo XIX, que fue almacenado allí durante algún tiempo, hasta que fue reclamado por un particular de La Coruña. El ataúd fue inmediatamente trasladado por carretera haciendo escalas en varias localidades. A los pocos días, y coincidiendo con el itinerario del ataúd, se producen varios casos de vampirismo. Alhama de Murcia, Almería, Toledo, Borox, Santillana del Mar, Comillas y La Coruña, son los pueblos por donde pasó la carroza y su ataúd, y donde se produjeron las muertes por desangramiento, siempre según el testimonio del informador de Miguel Aracil.

Al no encontrarse en la Coruña al demandante, el ataúd, fue devuelto a Cartagena al poco tiempo, donde se hace cargo de él un aristócrata servio que residía en una posada de la Calle Mayor de Alhama de Murcia. Al mencionado aristócrata nadie consigue verlo de día, haciendo sus apariciones únicamente cuando cae la noche. Por lo que parece, el noble carecía de buenos medios económicos pues de lo contrario no residiría en una simple posada de tan poca fastuosidad. El noble, desapareció de la vida pública tan misteriosamente como había aparecido y el ataúd fue enterrado en el cementerio de Cartagena, poco tiempo después.

Esta es la historia que Miguel Gómez Aracil, escuchó de labios del abogado e investigador madrileño (del que no conocemos su nombre) y que nos deja de una pieza de ser cierta. Se dice, que en 1915, una anciana afirmó haber conocido en Murcia a un aristócrata polaco de gran parecido físico con el noble servio.

La historia terminaría allí, de no ser por el excelente trabajo realizado por el investigador catalán Jordi Ardanuy, que se desplazó hasta los lugares mencionados en esta historia, y comprobando in situ todo lo que había de verdad o mentira en ello.

Lo primero que hizo este notable investigador, fue dirigirse hasta el lugar donde por primera vez hizo su aparición el ataúd. En Cartagena, Ardanuy buscó algún registro en los cementerios de Nuestra Señora de los Remedios y el de San Antón, donde pudiera encontrarse con datos personales del supuesto fallecido, hora y fecha del sepelio, tipo de enterramiento con anotación cronológica, etc. Nuestro investigador sabía que en cualquier camposanto estos datos permanecen en los registros, incluyendo las tasas pagadas y alguna observación sobre el enterramiento. Por desgracia, no encontró nada de lo que buscaba y el ataúd maldito no daba señales de existir.

El siguiente paso fue consultar a diversos historiadores locales y los archivos de la Marina de Cartagena, pero ni uno ni otro confirmaron, siquiera, parte de la historia.

Sin dar opción al desanimo, el investigador recurrió al administrador de la Aduana Marítima de Cartagena con la esperanza de que allí le dieran algún informe; sin embargo, el jefe de la administración le dijo que no se guardaban informes tan antiguos, y que estos eran incinerados pasado cierto tiempo. No obstante se le indicó, que de ser un ataúd extranjero, este, al pasar por la aduana, habría presentado certificados sanitarios, y que después de haber vuelto de la Coruña, y una vez desaparecido el serbio, el Gobernador habría editado un aviso en el “Diario Oficial de la Provincia” con la intención de que se encargaran de la inhumación. No obstante, de nada de esto existía constancia alguna.

clip_image002Dispuesto a llegar hasta el final de asunto, Jordi Ardanuy encaminó sus pasos esta vez en dirección a los pueblos donde supuestamente habría pasado el ataúd de la discordia. En Calasparra, no se recordaba ningún asunto relacionado con vampirismo, y se dirigió al pequeño pueblo de Borox, que se encuentra a unos cincuenta kilómetros de Madrid ya en la provincia de Toledo, donde se sabía, había pasado el sarcófago, siempre según la historia de Aracil.

Allí, Ardanuy se encontró con unos vecinos muy dispuestos a hablar de la fiesta del toreo, pero nada del vampiro. Preguntando a unos y a otros, sólo consiguió miradas extrañas y cejas que se levantaban en señal de ignorancia.

Nuestro investigador comenzó a desesperar y estuvo a punto de arrojar la toalla, cuando conoció, en un bar de la localidad, llamado “Los Toriles”, al secretario del Ayuntamiento que se prestó a ayudarle en sus investigaciones. Con esto, el secretario dio con una anciana, que aseguraba haber oído hablar del mencionado y tan buscado vampiro. Sus recuerdos estaban ocultos por la bruma del tiempo pero sus palabras todavía eran capaces de pronunciar lo que había escuchado de niña; “un hombre que chupaba la sangre a sus congéneres”.

Por primera vez, pensó Ardanuy, existía un indicio sobre la veracidad del vampiro aunque sería mejor confirmarla por otra fuente. Con esta idea en su cabeza, nuestro investigador se trasladó al club social para ancianos, buscando nueva información. En el lugar se encontró con un grupo de abuelos que le obsequiaron con atenciones y le inundaron los oídos con historias y anécdotas del pueblo, pero sin que en ningún momento se mencionara nada del vampiro de Borox. Algunos, respondiendo a las preguntas del investigador, negaron haber oído jamás semejante historia y otros se limitaron a decir que esa historia no podía ser cierta, a pesar de tener como vecina a una mujer que aseguraba haber escuchado esa leyenda.

Desanimado, Jordi Ardanuy, abandonó el pueblo con el único testimonio de la anciana. No obstante, antes de que dejara definitivamente el pueblo, el secretario del Ayuntamiento, que había prometido ayudarle en sus indagaciones, se acercó hasta él diciéndole que había localizado a otro anciano que confirmaba la historia del vampiro; pero por desgracia, el testigo no se encontraba en condiciones de aportar mayores datos.

De un modo u otro, Ardanuy demostró que la historia tenía visos de ser auténtica. Dos personas, ambas de edad considerable, y las únicas que podían conocer la mórbida historia por tradición oral, avalaban su veracidad. Las intentonas del investigador en las localidades cántabras de Santillana del Mar y Comillas, fueron infructuosas. La Coruña, Almeria, Toledo o Alhama de Murcia, tampoco dieron resultados satisfactorios en la búsqueda del Vampiro.

clip_image003Nuestro investigador se preguntaba, muy acertadamente, por qué la ruta del ataúd, siguió un itinerario tan extraño, desviándose a Cantabria, si su destino final era La Coruña. Es posible, pensó, que sus intenciones fueran otras y jamás pisara tierras gallegas. La leyenda de este vampiro especula sobre la posibilidad de que servio y ataúd fueran una misma persona, y que sus objetivos fueran recorrer el país de punta a punta, alimentándose con la sangre de los incautos y marchándose de allí inmediatamente, sin levantar sospechas, hasta su próximo destino en otro pueblo. Una vez concluido el recorrido, el ataúd volvería a su lugar de origen, en Cartagena, donde el propio “finado” se haría cargo de él, hasta que pudiera desaparecer del país. Quien reclamó el ataúd desde La Coruña, ¿era la misma persona que después se presentó como un noble servio, en Cartagena? Si la historia es auténtica, es muy posible que sí.

Fuera como fuere, verdadera o no esta leyenda, Jordi Ardanuy Baró, consiguió demostrar que la leyenda no era simplemente un cuento y que tras ello se ocultaba un suceso terrible que –real o imaginaria- obligó a la gente a especular sobre el vampiro de Borox.